Te fuiste muy a tiempo.

Justo en el momento en que me invadías el pensamiento, y mis ánimos te comenzaban a buscar todo el tiempo. Te fuiste en el momento perfecto, en el cual extrañarte no es doloroso, es más como esa dulce nostalgia que impacienta poco. Y si te veo, tu sonrisa me ilumina, y es ese extraño romance…