Amigos, me enamoré

Voy a cerrar los ojos y transportarme a unos años atrás.
entonces mi texto comenzaría así…

Amigos míos: me enamoré.
Y les puedo decir que mi corazón late fuermentente cada que estoy a su lado,
que despierto con ella en mi pensamiento, que duermo y sé que he de soñarla,
tengo que contarles que la siento cuando me llama,
siento como mi piel se eriza y la escucho aún en la lejanía
¿cómo explicarles lo que siento si nunca lo han vivido?

Me enamoré, y debo decirles que nunca la vi más hermosa
que aquella vez en la que su desnudez no era la de su ropa
si no la de sus lágrimas cayendo por sus mejillas al hablarme de lo más intimo.
Y que la vi tan diosa y tan humana aquella vez en la que
brinquitos en mi cama daba.
Me enamoré, y no quiero ni pensar en que esto puede terminar,
y siento sus caricias sobre mi cuerpo y mi mente viaja en otros cielos,
es su sonrisa la que palpitante me abraza,
adoro hablar con ella, escucharla.

Y puedo correr a verla aunque sea unos minutos
besarla y después despedirme para volver a extrañarla,
es que no sé como explicar,
como se me ha metido esta mujer al alma.

La escucho cantar y mi corazón la aclama,
y me dan risa sus celos, como si alguien pudiera batirla en duelo,
a veces me da miedo,
pensar en que mis juegos, un día dejen de alegrarla.

Incluso cuando peleamos
me da un ataque de risa que hace más enfadarla
y yo no puedo más que mirarla, escucharla, leerla
y admirarla la más bella,
sus ojos furiosos, su voz ahogada, la furia en sus garras,
y aún así adorarla.

Amigos míos, me enamoré, y si volvemos al inicio de este texto
podría decirles que eso ya fue, y que hoy solo me queda el recuerdo,
de que un día hace mucho tiempo: me enamoré.

 

 

Anuncios

Lo hice por amor

No te equivoques, todo lo que hice fue por amor. 

Fue lo último que la escuchó decir, mientras miraba como se alejaba para siempre se su vida. Cero la puerta de golpe y el ruido resonó en su interior como si un rayo caerá partiendo en dos el árbol más fuerte de un bosque. 

Se limpió las lágrimas, quedo pensativa con aquellas palabras, Mariana se había ido dejando un espacio que jamás nadie podría llenar y desde aquel momento ya lo sabía. 

Recogió todas y cada una de las fotos que con ella tenía, las guardó en una caja con cinta adhesiva, guardó su ropa, sus perfumes, sus libros, no dejó un solo rastro de ella en su vida, como si de esa forma pudiera también sacarla de su alma. 

Mandó todas sus cosas a casa de su cuñado, Mariana no le dijo donde se iría, sin embargo nunca cambio la chapa por si acaso ella volviera. Siguió con su vida, salió con sus amigas, se volvió a enamorar, y cada noche, como un ritual llegaba a casa, se ponía descalza, preparaba café, tomaba el ipad, y miraba la foto que le habían enviado de Mariana con su nuevo amor, entonces tomaba una pluma y papel y comenzaba a escribir. 

Después de 123 días con exactitud, Mariana regresó. Llegó una noche nublada, cubierta por un impermeable naranja, y unas botas que le cubrían del suelo mojado, llegó a tocar la puerta, y una mujer abrió. A Mariana se le detuvo el corazón, ahora vive con alguien, en nuestra casa, no puede ser. La mirada de desconcierto y amabilidad la perturbó un poco.

  • Tu debes de ser Mariana, pasa. Te preparé café, con crema y dos de azúcar ¿cierto? y sonrió. 

A Mariana le pareció raro que esa mujer supiera como tomaba el café, ¿le había contado de ella? ¿a su nuevo amor? era tan bonita, que se sintió torpe al verse ahí, en el departamento queriendo encontrar algo que le hacía falta. Entonces se percató muy lentamente lo que sucedía, había cajas y cosas guardadas, libros, trastes, como si fueran a mudarse, y al fondo, un halo de frialdad recorrió su cuerpo, había dos cajas, con el nombre de Mariana escrito con plumón negro. 

Se paró lentamente, se acercó, abril una de las cajas y estaba repleta de cartas, todas y cada una sin doblar, solo con los dobleces marcados, y comenzó a hojear, leyendo rápidamente los títulos que aparecían en tinta roja al principio de cada hoja. 

“A Mariana le enfada Green Day” “Mariana triste” “ La historia del francés” “Solo café” “ Su odiosa camisa de cuadros” “ La pelea de los tacones rojos” “ Nunca supo poner bien la cafetera” “ Mariana y la lluvia” “Nuestra primera cita” “ Camas y dragones” “Siempre y como fuere en nuestro aniversario” “ El estúpido mueble de su abuela” “ De como se robaba mis calcetines” “ El día que se fue”.

Entonces sintió la mirada de Ivette, quien la esperaba justo con su taza de café, Mariana sintió como las lágrimas le llegaban desde lo más hondo del pecho, y volteó. 

  • Las dejó todas para ti, la otra caja solo tiene tus cosas con ella, fotos sobre todo-.  Estiró la mano para darle el café y siguió – Siéntate que esto no será fácil, ella sabía que vendrías, siempre lo supo de alguna forma, y siempre supo que sería hoy, para mí tampoco es fácil estar aquí, ahora, frente a ti teniéndote que explicar todo esto. Yo la amaba, y odiaba con el alma no poder hacerla feliz, te odie con todo lo que tuve, pero al final, ella lo quiso así. 

Mariana escuchaba con atención, se sintió como en un mal sueño, un nudo en la garganta le atravesaba hasta el pecho, no podía ni hablar,  sus ojos vidriosos se detenían sin llenarse por fin de lágrimas, ni siquiera se había dado cuenta de que sus manos temblaban y el café le estaba escurriendo entre los dedos. 

Entonces tomó el valor, para hacer la pregunta de la cual no quería saber la respuesta, no la que recibiría, no quería confirmar lo que su corazón ya sabía. 

  • ¿Ella está aquí?

Ivette la miró y inhaló profundamente, – Ella está a donde quiera que tu vayas. Lo que nunca supiste antes de irte fue que ella había enfermado, por eso te dijo que ya no te amaba aquella noche, por eso te reclamo todo y provocó que te fueras. Ella ya lo sabía, y no quería que la vieras así. Por eso vivió con tal intensidad estos últimos meses, su familia y amigos lo fueron entendiendo poco a poco, ella se despidió de todos, de cada uno de ellos. Pero no quiso tratamientos, ni esperar a que la enfermedad siguiera su curso, así que el día de su cumpleaños, se quito la vida. Dijo que quería irse el mismo día en que llegó. Y así fue. 

Llanto y gritos ahogados invadieron a Mariana que no tenía ni idea de aquello, Ivette no la consoló, sabía que tenía que llorar su pérdida, tenía que sufrirlo. Entonces se paró, fue por un trago de alcohol y se lo tendió, ella se sirvió otro. 

Mariana la miró, preguntó porque ella estaba tan tranquila. A lo cual Ivette respondió. 

  • Ella te amaba a ti, pero yo no huí. Me aferré y luché hasta el último momento, incluso cuando decidió como irse, estuve de acuerdo con ello. Ella me pidió que viniera hoy, por que tu regresarías.

Mariana no dijo más, tenía mil preguntas y su cabeza estaba bloqueada, miró sus cartas, abrazó su caja. – Hoy era nuestro aniversario – tomó la otra caja y se marchó. 

  • Ella sabía que eras feliz con alguien, eso la alegraba, nunca te guardó rencor-  abrió su cartera y le dio una última nota. Mariana la abrió decía: “ No me juzgues, todo lo que hice, lo hice por amor”.

Infinita

Te me has escapado como el agua entre los dedos.

Una y otra vez te me presentas como una historia inconclusa en espera de un final determinado.

Has dejado en mi una huella tan profunda que vuelve suspendida y reluciente cada que te me apareces, un vuelco a mi corazón lo golpea como un rayo llenándolo de una felicidad incongruente, una felicidad incomprensible aún sin tenerte.

A veces, me da miedo que un día pueda desaparecer por completo esa felicidad que me llena cada que te acercas, esa alegría y entusiasmo a la vida si es que conversamos por un momento, a veces me das tanto miedo.

Pero ahora, aún después de años: sé que vas y vienes, sé que nuestros encuentros son inevitables, que la vida nos reune inesperadamente cada cierto tiempo, y yo bendigo, abriendo mis brazos y mi corazón para recibirte cada que quieras, dejándote entrar como un rayo deslumbrante de sol cálido a mi vida.

Sé quizá que piensas que de mil amores lleno mi soledad, que me dejo en los labios de cualquiera, que me enamoro a cada paso que doy, tanto de mí que desconoces y sin embargo conociste un parte de mi tan intíma, que ojalá no hayas olvidado jamás.

Eres infinita, quizá nadie en esta vida te ha venerado, deseado y amado tanto como yo, besaría tus heridas tan solo para sanarlas, para aprender de tu pasado y cuidarte como lo mágica que eres.

Aunque al final, sepa en el fondo que tengo que dejarte ir una y otra vez, hasta que algún día por fin. Me mires.

Canción: Amores – Marisa Mur

Inspiración.

Te recorro y sé que estoy mil distancias luz de volver a ser la misma, la de ayer, la que aún no te conocía, aquella envuelta en melancolía, que no sabía que podía volver a sentirse deseada, exquisita, tan plena como ahora entre tus brazos.

Duermes sonriendo y no puedo creerlo, aquel día desperté sin saber que todo cambiaría de esta forma, eres un bonito regalo de la vida lleno de placeres sencillos y ensalivados.

Nunca había comprendido aquello de las películas cuando el mundo se detiene al mirar a alguien, y entendí todas las frases de amor que otros pronunciaron y yo no comprendía, y tú no sabías porque el primer día ya te conocía, hace ya tantas vidas que te quería.

Nada puede ser más exquisito que encontrarse en un beso, en un abrazo lleno de ternura, de reconocimiento del deseo en un breve instante. Quizá fue tan solo un breve momento, quizá me dio tiempo de dar un respiro, de parpadear una sola vez y quizá mi corazón se saltó un latido en el mágico instante en que te miré. Lo recuerdo perfecto, y aún no lo puedo creer.

Tus caricias han venido a cicatrizar todas las heridas que me quedaban, fue un reset incontrolable como una mágica posion de un cuento de hadas que aún no tiene final. Nuestro encuentro fue una certeza indiscutible, bendita la hora en que apareciste. No hay mayor perfección que revivir en mi memoria táctil de tu piel entre mi delirio.

Y por primera vez me hacen falta las palabras para abundar todo lo que quisiera decirte, y entonces sé, que solo mis besos podrán compensar la ausencia de letras, voy a saborearte toda tan solo para hacerte poema.

 

 

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Poeteros

Instagram: Miniptx

 

Recordando.

Me lo he pasado caminando,

recordando como te recorrí con los labios.

Cierro los ojos y siento tu presencia habitándome,

siento la caricia suave de tus labios entre mis piernas,

y la humedad vuelve a mí liberando un pequeño gemido.

Entonces sonrío, porque vienes y me asaltas el pensamiento.

Ansio que el tiempo pase rápido para volver a tenerte entre mis brazos,

mi loco delirio te va imaginando,

aún tengo tu sabor entre mis manos,

aún me envuelve la sensación de tus labios.

Pienso solo en tu sonrísa,

en el ansia que me dio devorarte, la desesperación por probarte,

y en tu espalda curveándose de tanto placer.

Me lo he pasado caminando pensando solo en como nos cometemos,

queriendo llegar a casa tan solo para volver a probarte,

para que tu esencia no se me quite, no se vaya,

para que me envuelvas de ti, tanto como el primer momento en que te vi.

 

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Poeteros

Instagram: Miniptx

Me tienes

Me tienes en tus manos, .

y no lo notas, no te das cuenta,

de como tiemblo cada que te acercas.

Me tienes en tus manos,

me tomas y me juegas.

Camino sobre nubes

cada que me besas,

voy directo al fuego como luciérnaga,

y tú no te das cuenta.

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Airy Minor

Instagram: Miniptx

Prohibida.

Provocadora, intensa, libre seductora.

Rozas mi pierna con una sutil caricia que acompañas de una mirada pícara,

el pulso se acelera, mis ansias te esperan.

Prohibida, devoradora, exquisita, con esa sonrisa que aniquila,

con estas ganas de morderte los labios mientras siento tus uñas en mi espalda,

robarte un beso apasionado, voraz, mientras nos escondemos de los demás.

Tu tan mía y tan de otra presencia,

son mis manos las que te llenan, son mis labios los que proclamas,

este amor loco, prohibido y con miles de ganas.

Devoradora, ¡cómo me provocas! como te gusta dejarme con la intención de poseerte,

ahí, en medio de la gente.

Me trabajas de rato en rato, provocando, mostrandote deseosa a cada paso,

me miras, me sonriés, me muestras partes de tu piel que se me vuelve inalcanzable,

pero después te me presentas entera, con esa piel blanca, que me mata,

con ese cabello suelto y lacio bailando entre las sábanas, gritando, pidiendo, gimiendo,

déjando a un lado todo lo demás, dentro de esa habitación eres mía y de nadie más.

Prohibida, devoradora, hace tanto que mi cuerpo te implora.

Cada que te vas dejas este vacio de no sentirte,

me tienes a la espera, mirándote a diario, provocativa, insolente, inalcanzable,

acrecentando mi deseo de tenerte todo el tiempo y sin poder evitarlo.

Miro como te marchas, y a la vez, entre miradas prohibidas me llamas.

 

 

*Dedicado a la locura de la cadencia de tus caderas… *

 

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Insomnes Accidentales

Instagram: Miniptx