¿Qué pasaría?

Dentro de este mundo de posibilidades te veo a ti como una muy lejana.

Si quisiera poner por escrito mi historia contigo entonces llenaría hojas enteras de deseos incumplidos, de sueños que se alimentan de la esperanza cruel de compartir contigo un momento, ¿qué no daría yo por un solo segundo de tus preciados labios? Y a la vez, agradezco tanto el ni siquiera tener ese espacio.

¿Qué pasaría si el destino me cumpliera el deseo de poseerte al menos por una vez en la vida? Pobre de mí, ¡qué destino me depararía y la desesperación de amarte más todavía! Mi deseo que solo en el pensamiento se encuentra se desataría, se volvería incontrolable  y ¡ay de mí y de mi futuro incierto contigo!

Airy Minor.

*Pensamientos

Anuncios

Intercambio.

Te propongo un intercambio, 

cambiemos de papeles por 24 horas

con 24 horas me conformo, 

quiero mostrarle el mundo a mi modo. 

Quiero poder tener la libertad de tomarla de la mano, 

de acercarme, abrazarla, de besarla tierna y suavemente.

Quiero poder acariciar su cabello, 

admirarla mientras duerme, cuidar de su sueño

que sienta entre mis brazos que alguien la proteje. 

Solo te pido 24 horas, para poder andar de su mano, 

para escucharla hablar de todo lo que quiera compartirme,

de sus pasiones, de sus miedos, de sus alegrías, de sus amigos y familia, de todo aquello que ella valora, de todo lo que adora,

para hacerla reír hasta que le duela el estómago, 

para consentirla, para complacerla en todo lo que se le antoje.

24 horas me parecen justas para tomarme el tiempo de besarle 

las ganas, los sueños, la piel desnuda y cada lunar de su cuerpo. 

Alborotar su cabello, dejarlo suelto y admirarlo caer por mi cuello, 

probar sus mieles, lamer su cuerpo,

devorarlo aunque sea solo un momento,

sentir sus uñas en mi espalda,

sentir el sudor cayéndo, golpeando nuestras pieles,

hacerla gritar de placer de la ternura a la locura sin dejarla caer. 

Te propongo un intercambio,

son solo 24 horas para que ella me conozca,

para poder decirle lo hermosa que está por la mañana,

para poder decirle lo mucho que me gusta su sonrisa,

sus ojos, para poder acercarme y gritarle que le quiero,

que velaré por sus sueños,

que todo lo que tengo y todo lo que soy se lo doy de tajo y sin pensarlo,

sin condiciones y sin engaños.

Para borrarle los miedos, para no dejar ni la duda más chiquita de que le adoro.

Para que no dejarle espacio a los miedos, ni a los celos, ni al enojo. 

Déjame 24 horas con ella, te lo imploro, 

tal vez si conoce otra forma de amor, 

deje de conformarse con tan poco…

 

 

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Poeteros

Instagram: Miniptx

Cartas sin destinatario.

Me pediste que tirara todas las cartas que te escribí y no pude darte,

una estocada en lo poco de mi amor que quedaba terminó por diluirse.

Ahora me tienes aquí, frente a todas estás letras, mirándome y repochándome,

frente a cada palabra que plasmé en estas hojas viejas que me parecieron

lindas en algún instante.

Tengo un fósforo en la mano, y quisiera prenderle fuego con ellas al pasado

incinerar cada pedazo, que aún vive rezagado.

Prenderle fuego a la distancia, y mirar solo muy a lo lejos esta historia.

Me pediste que tirara todas las cartas que te escribí y no pude darte,

y aquí me tienes, recogiendo una a una para leerla y reírme un rato,

llorar y recordar cómo y cuál era nuestro trato.

Y entonces pienso que no tengo porque tirar nada,

que algún día este drámatismo me serivirá para algún relato, aunque me quede claro

que estás cartas, jamás llegarán a su destinarario.

 

 

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Poeteros

Instagram: Miniptx

Lo hice por amor

No te equivoques, todo lo que hice fue por amor. 

Fue lo último que la escuchó decir, mientras miraba como se alejaba para siempre se su vida. Cero la puerta de golpe y el ruido resonó en su interior como si un rayo caerá partiendo en dos el árbol más fuerte de un bosque. 

Se limpió las lágrimas, quedo pensativa con aquellas palabras, Mariana se había ido dejando un espacio que jamás nadie podría llenar y desde aquel momento ya lo sabía. 

Recogió todas y cada una de las fotos que con ella tenía, las guardó en una caja con cinta adhesiva, guardó su ropa, sus perfumes, sus libros, no dejó un solo rastro de ella en su vida, como si de esa forma pudiera también sacarla de su alma. 

Mandó todas sus cosas a casa de su cuñado, Mariana no le dijo donde se iría, sin embargo nunca cambio la chapa por si acaso ella volviera. Siguió con su vida, salió con sus amigas, se volvió a enamorar, y cada noche, como un ritual llegaba a casa, se ponía descalza, preparaba café, tomaba el ipad, y miraba la foto que le habían enviado de Mariana con su nuevo amor, entonces tomaba una pluma y papel y comenzaba a escribir. 

Después de 123 días con exactitud, Mariana regresó. Llegó una noche nublada, cubierta por un impermeable naranja, y unas botas que le cubrían del suelo mojado, llegó a tocar la puerta, y una mujer abrió. A Mariana se le detuvo el corazón, ahora vive con alguien, en nuestra casa, no puede ser. La mirada de desconcierto y amabilidad la perturbó un poco.

  • Tu debes de ser Mariana, pasa. Te preparé café, con crema y dos de azúcar ¿cierto? y sonrió. 

A Mariana le pareció raro que esa mujer supiera como tomaba el café, ¿le había contado de ella? ¿a su nuevo amor? era tan bonita, que se sintió torpe al verse ahí, en el departamento queriendo encontrar algo que le hacía falta. Entonces se percató muy lentamente lo que sucedía, había cajas y cosas guardadas, libros, trastes, como si fueran a mudarse, y al fondo, un halo de frialdad recorrió su cuerpo, había dos cajas, con el nombre de Mariana escrito con plumón negro. 

Se paró lentamente, se acercó, abril una de las cajas y estaba repleta de cartas, todas y cada una sin doblar, solo con los dobleces marcados, y comenzó a hojear, leyendo rápidamente los títulos que aparecían en tinta roja al principio de cada hoja. 

“A Mariana le enfada Green Day” “Mariana triste” “ La historia del francés” “Solo café” “ Su odiosa camisa de cuadros” “ La pelea de los tacones rojos” “ Nunca supo poner bien la cafetera” “ Mariana y la lluvia” “Nuestra primera cita” “ Camas y dragones” “Siempre y como fuere en nuestro aniversario” “ El estúpido mueble de su abuela” “ De como se robaba mis calcetines” “ El día que se fue”.

Entonces sintió la mirada de Ivette, quien la esperaba justo con su taza de café, Mariana sintió como las lágrimas le llegaban desde lo más hondo del pecho, y volteó. 

  • Las dejó todas para ti, la otra caja solo tiene tus cosas con ella, fotos sobre todo-.  Estiró la mano para darle el café y siguió – Siéntate que esto no será fácil, ella sabía que vendrías, siempre lo supo de alguna forma, y siempre supo que sería hoy, para mí tampoco es fácil estar aquí, ahora, frente a ti teniéndote que explicar todo esto. Yo la amaba, y odiaba con el alma no poder hacerla feliz, te odie con todo lo que tuve, pero al final, ella lo quiso así. 

Mariana escuchaba con atención, se sintió como en un mal sueño, un nudo en la garganta le atravesaba hasta el pecho, no podía ni hablar,  sus ojos vidriosos se detenían sin llenarse por fin de lágrimas, ni siquiera se había dado cuenta de que sus manos temblaban y el café le estaba escurriendo entre los dedos. 

Entonces tomó el valor, para hacer la pregunta de la cual no quería saber la respuesta, no la que recibiría, no quería confirmar lo que su corazón ya sabía. 

  • ¿Ella está aquí?

Ivette la miró y inhaló profundamente, – Ella está a donde quiera que tu vayas. Lo que nunca supiste antes de irte fue que ella había enfermado, por eso te dijo que ya no te amaba aquella noche, por eso te reclamo todo y provocó que te fueras. Ella ya lo sabía, y no quería que la vieras así. Por eso vivió con tal intensidad estos últimos meses, su familia y amigos lo fueron entendiendo poco a poco, ella se despidió de todos, de cada uno de ellos. Pero no quiso tratamientos, ni esperar a que la enfermedad siguiera su curso, así que el día de su cumpleaños, se quito la vida. Dijo que quería irse el mismo día en que llegó. Y así fue. 

Llanto y gritos ahogados invadieron a Mariana que no tenía ni idea de aquello, Ivette no la consoló, sabía que tenía que llorar su pérdida, tenía que sufrirlo. Entonces se paró, fue por un trago de alcohol y se lo tendió, ella se sirvió otro. 

Mariana la miró, preguntó porque ella estaba tan tranquila. A lo cual Ivette respondió. 

  • Ella te amaba a ti, pero yo no huí. Me aferré y luché hasta el último momento, incluso cuando decidió como irse, estuve de acuerdo con ello. Ella me pidió que viniera hoy, por que tu regresarías.

Mariana no dijo más, tenía mil preguntas y su cabeza estaba bloqueada, miró sus cartas, abrazó su caja. – Hoy era nuestro aniversario – tomó la otra caja y se marchó. 

  • Ella sabía que eras feliz con alguien, eso la alegraba, nunca te guardó rencor-  abrió su cartera y le dio una última nota. Mariana la abrió decía: “ No me juzgues, todo lo que hice, lo hice por amor”.

No queriendo.

Te espero, dibujo en mi mente el momento en que he de conocerte, me invento mil historias que aún no vivimos y que sin duda ansío.

Te he dibujado mil veces en las noches donde en mi cama vacía queda un espacio dedicado a tu sonrisa. Donde mi piel encuentra tus caricias, y la felicidad de tenerte por fin entre mis brazos me satisface hasta el cansancio.

Me he inventado mil detalles que aún no comparto con nadie, escribo incontables letras que sé que algún día he de leerte, estoy preparando mi vida para el día que llegues.

No queriendo voy deshaciéndome de todas aquellas relaciones de mentiras en las que me envolví, voy alejándome de todas esas personas que juraron quererme y solo jugaron una mentira más, voy mejorando mi estilo y calidad de vida porque sé que pronto vendrás.

Te imagino entrando a mi vida y quedándote decidida. Imagino que estás justo ahora preguntándote si algún día me conocerás, o quizá estés en brazos de la persona que te está preparando para mí.

No queriendo, te sueño.

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Poeteros

Instagram: Miniptx

Infinita

Te me has escapado como el agua entre los dedos.

Una y otra vez te me presentas como una historia inconclusa en espera de un final determinado.

Has dejado en mi una huella tan profunda que vuelve suspendida y reluciente cada que te me apareces, un vuelco a mi corazón lo golpea como un rayo llenándolo de una felicidad incongruente, una felicidad incomprensible aún sin tenerte.

A veces, me da miedo que un día pueda desaparecer por completo esa felicidad que me llena cada que te acercas, esa alegría y entusiasmo a la vida si es que conversamos por un momento, a veces me das tanto miedo.

Pero ahora, aún después de años: sé que vas y vienes, sé que nuestros encuentros son inevitables, que la vida nos reune inesperadamente cada cierto tiempo, y yo bendigo, abriendo mis brazos y mi corazón para recibirte cada que quieras, dejándote entrar como un rayo deslumbrante de sol cálido a mi vida.

Sé quizá que piensas que de mil amores lleno mi soledad, que me dejo en los labios de cualquiera, que me enamoro a cada paso que doy, tanto de mí que desconoces y sin embargo conociste un parte de mi tan intíma, que ojalá no hayas olvidado jamás.

Eres infinita, quizá nadie en esta vida te ha venerado, deseado y amado tanto como yo, besaría tus heridas tan solo para sanarlas, para aprender de tu pasado y cuidarte como lo mágica que eres.

Aunque al final, sepa en el fondo que tengo que dejarte ir una y otra vez, hasta que algún día por fin. Me mires.

Canción: Amores – Marisa Mur

Me enamoré.

Me enamoré de ti, de tus ojos soñadores que brillan cuando estás junto a mí. Me enamoré de tus alas que te hacen volar y ser tan libre como nadie que haya conocido.

Me enamoré de tus labios, carnosos, suaves, que besan con ternura y que desbordan pasión al devorarme. Me enamoré de tus manos, que acarician, que protegen, que cocinan y crean delicias, de tus manos que son tan fieras como tus palabras cuando quieren serlo.

Me enamoré de tu cabello enredado como la vida que no vivo contigo, me enamoré de tus tatuajes que bien conocía y ahora ya ni recuerdo. Me enamoré del silencio que compartíamos después de besos, después de risas a carcajadas con platicas sin sentido pero que le daban todo el sentido del mundo a nuestra historia.

Me enamoré del recuerdo que te tengo, porque ya me he olvidado de todas las discusiones, de las peleas que si ahora veo, no tienen ningún sentido, me enamoré de la dicha que viví y ahora bendigo, del recuerdo nostálgico de mi vida contigo.

Quizá por eso aún sigo sintiendo el amor que por ti surgió, aún con tantas desventajas de nuestra absurda relación. Me enamoré de lo que te imaginé y después de lo que me hiciste ver. Me enamoré como nunca creí hacerlo, quizá por eso aún te guarde muy dentro.

 

 

AIRY MINOR

Twitter: @miniptx

FB: Poeteros

Instagram: Miniptx