Si pudieras  mirarte como yo te miro, encontrar en esos labios, la saciedad que yo suplico. Mirarte, a través de estos ojos que te veneran, que aún al pasar de los años, con tus brazos sueñan. Me da miedo que me veas, que notes en mi mirada como se me desborda el alma. Y ese…

Rompecabezas.

Nos fuimos armando a besos, caricias escondidas detrás del sabor del café, brillo labial en el cuello, en las mejillas, entre pláticas íntimas. Desatamos un aroma entre el cabello suelto, en medio de tazas de café recién hecho, de litros y litros de alcohol, de risas, pasión, tristezas, te abrí mi corazón. He corrido a…

Si sucede.

Ya habremos de encontrarnos, pronunciando nuestros nombres entre susurros, entre besos ensalivados, y caricias tiernas pero pasionales. Si sucede, ya tendremos noches para contarnos las estrellas de la espalda, ya habrá mares de risas, tornados volcánicos de palabras que encienden, ya habrá saldado cualquier otra deuda de melancolía, cualquier otra herida. Y tendremos días y…

Amigo mío.

Hace años juré que no me pasaría lo mismo, pero sin poder evitarlo, caí en sus brazos,  amigo mío, perdón. Sabía perfecto que morías por probar sus labios,   yo aquella noche, me embriague de su sabor.  Pero mi cuerpo, mi mente y mi alma  despertaron aquella sensación,  me creía perdida y ella me encontró.  Lamento…

Momento

Me deje la conciencia en tus labios en ese sentido extraño que tienes en las manos, que me descubren, que me envuelven,  en tus labios que muerden. No pude, ni quise evitarlo me deje en tus manos,  en el silencio que se apoderaba de la noche.  Frío afuera, y tu cuerpo me quema. Me deje…

Irrealidad.

Te me apareces en el sueño, en la mañana al despertar, te me apareces en los recuerdos aquellos que deseo poder olvidar.Te manifiestas a deshoras, en encuentros, que me hacen fatigar, es un mal necesario, no termino de naufragar. Sos como una marea, incompleta, infinita, inhabitable. Tengo tanto que reclamarte, ya no tengo lagrimas que…

Indiferente

Firme y fiel siempre a escribirte. Sueño cruel que no termina de irse, es una fantasía, un encuentro, una agonía. ¿Qué hice para merecer tanta desdicha? Te miro, y me muerdo los sentimientos, por ello no te miro, no poso mis ojos en tu cuerpo más de cierto tiempo. Te escucho vagamente, no presto atención…

Beso robado

¿Cómo te digo que no? Si sonrío inevitablemente cuando te miro, quizá fueron las luces, la música o el alcohol, quizá fueron los roces, tu escote o tu voz. Tal vez eran las ganas que tenía de mirarte más cerca, o de escucharte hablar sin parar, quizá fue solo el momento, que no quise dejar…

Adictiva.

  Como una droga que temías probar y ahora no quieres dejar, adictiva, sin poder parar, buscando el momento perfecto para volverte a besar. Es tu mirada, el cruce de tus palabras, esos instantes donde ambas nos encontramos, en medio de la gente, un roce, una palabra, una mirada, cualquier cosa que nos indique buscarnos….

Tenías que ser tú.

La de mirada ajena, fría, penetrante, la de ojos oscuros, grandes, que me deshacen. La de palabras ausentes, la indiferente, la de letras inconclusas, pero que brotan tal cual cascada. Tenías que ser tú, la del abrazo rápido, corto, golpeado. Tan breve como el golpeteo de mis dedos en las teclas. La de pausas, letras…

Está vez no.

Está vez no es sobre ti, está vez no hablaré de tu cabello, ni de tu piel, ni de tu cuerpo. Está vez no es sobre ti, ni de tus labios, ni de tus manos, ni de esa sensación de calor que tengo si me escribes, si me dices que me amas. Está vez no…

Un minuto de pasión.

Con dolor con amor, con todos los sentimientos que se confunden en un minuto de pasión. Y mi corazón como drogado intentando no pensar en tu amor.. Yo… entusiasta compañía que le ameniza el tiempo a otras vidas.. En un minuto de pasión puedo entregar mi corazón pero este volverá a ser mío al salir…